Cada flor presenta un considerable número de pétalos, extendidos radialmente, y un número aún mayor de estambres amarillentos, entre los que apenas sobresale un grueso y llamativo pistilo. Al fructificar producen frutos muy carnosos de 4-6 cm de largo conocidos vulgarmente con el nombre de tunos, higos picos o higos chumbos.

Son lisos, aunque con pequeños gloquidios, casi globosos, de color rojo escarlata al madurar y con el ápice en forma de ombligo, conteniendo en su interior una jugosa pulpa del mismo color, repleta de numerosísimas semillas, duras, casi planas y de color amarillento.