En 1896 Weber propuso el nombre de Echinocactus latispinus v flavispinus para las variedades con espina y flor amarilla. Aunque actualmente está considerada como una simple variedad de la especie. Ferocactus latispinus es bastante común en las colecciones puesto que es una planta muy fácil de cultivar.

Este ferocactus necesita bastante calor y luz solar para conseguir unas espinas suficientemente gruesas. La dificultad se encuentra en el modo de hibernación por el cual con una bajada de temperatura y una ligera humedad posee la tendencia a adquirir manchas de color rojo o naranja.