Si al asomarte por la ventana lo primero que has visto ha sido un océano azul, un mar en calma y unos cuantos barquitos de pesca preparando su salida para el avistamiento de cetáceos, hay muchas probabilidades de que te encuentres en Puerto Rico.
Una de las pocas playas que puede presumir de sol durante casi todos los días del año.
La playa ideal para aquellos que buscan tranquilidad, un mar en calma y aguas cristalinas, perfecta para ir con los niños.