En el extremo oeste de la isla, entre los municipios de Buenavista del Norte y Santiago del Teide, se encuentran los acantilados de Los Gigantes. Estas inmensas paredes de roca volcánica se emplazan dentro del Parque Rural de Teno y conforman uno de los paisajes más famosos de Tenerife y una visita imprescindible en la isla.
Los guanches, aborígenes de las islas Canarias, se referían a Los Gigantes como la “muralla del infierno”, pues creían que estos acantilados marcaban el fin del mundo. Además, la forma escarpada de la montaña que recuerda a figuras humanas solo reforzaba esta idea.