El nombre del parque es homenaje a los antiguos propietarios del terreno, una familia de origen Inglés establecida en Tenerife, que ofrecía a sus compatriotas la posibilidad de visitar Tenerife, siendo unos de los pioneros del turismo en Canarias.

El parque tiene dos senderos principales, amplios y bien cuidados, que discurren a uno y otro lado del barranco. También cuenta con varias fuentes de agua potable, y un pequeño parque infantil donde los niños pueden jugar y divertirse.